Vacunarse o no vacunarse. ¿Estaremos actuando razonadamente o estamos decidiendo desde el Miedo?



Los que me conocen de cerca saben que leo poco en redes sociales, como Facebook, y educo a través de Instagram o LinkedIn, sin embargo leí algunos comentarios esta semana relacionados a la preocupación de vacunarse o no, y es completamente válido. Por eso nuestro deber debe ser seguir educando por todos los medios a la población en general.



Infórmate correctamente con relación a la vacuna para el COVID-19


No vacunarse forma parte del "top ten" de amenazas a la salud global según la Organización Mundial de la Salud en 2019. La pandemia del COVID-19 ha acorralado a algunos a creer que la única solución es una posible vacuna que evite que las personas se enfermen; sin embargo entre las personas hay una desconfianza para ponerse vacunas en general, y ante una que ha sido desarrollada en poco tiempo, es probable que número de personas que no se vacunen aumente. Por ejemplo, la Encuesta Nacional sobre la vacuna contra COVID-19 realizada por Defoe, Experts on Social Reporting y SPIN-Taller de Comunicación Política aplicada en México, ilustra que solo un 43% de personas estaría dispuesta a ponerse una vacuna contra COVID-19, un 20% no estaría dispuesta y un 30% señala no estar seguro de ponérsela. Ante lo cual, cabe explorar el dilema individual y social que implica esta decisión.

Por otro lado, la población en general se pregunta; ¿Si me vacuno, debo seguir usando mascarilla, lavándome las manos y teniendo distanciamiento social?





La respuesta es Sí! La vacunación no hará maravillas en 48 horas, se verán algunos buenos resultados cuando se alcancen buenas métricas de vacunación es decir cuando existan un porcentaje elevado de personas vacunadas y por tanto empiecen a disminuir las tasas de infección por baja transmisión. Lo que conocemos com "Inmunidad de rebaño." Como Médico, salubrista y psicoterapeuta debo siempre enfatizar que como individuos y cómo sociedad estaríamos en una mejor situación si la pandemia se reduce a casos mínimos. La cooperación es conveniente y la no-cooperación nos puede orillar a tener costos más grandes en el futuro reflejados en vidas o en cuestiones económicas. El deseo de que la situación que estamos viviendo a causa de la pandemia termine es un incentivo a vacunarnos, es es la relativa importancia del presente vs el futuro. A pesar de esto, habrá personas que no se vacunarán por un sinfín de razones, ya sea por su decisión propia o, porque el hacerlo es muy costoso. Para que las personas cooperen y se vacunen tienen que tener certeza de que él No cooperar será perjudicial y el que él hacerlo los beneficiará.


El problema radica en la falta de certeza pues aún no sabemos el costo qué tendrá la vacuna, en los efectos secundarios qué pudiera provocar, en su eficacia e incluso en su disponibilidad para toda la población. Dicho contexto produce miedo y cómo vimos en la encuesta antes mencionada, muchas personas lo expresan al decir que no se vacunarían.

Por lo tanto, la decisión que toma una persona se puede delinear de la siguiente manera:

  1. Vacunarse: Esto implica aceptar los riesgos inherentes que puedan existir al aplicar la vacuna y cubrir su costo económico o el plan médico que tengas la cubrirá

  2. No Vacunarse: Esto implica aceptar los riesgos y, por lo consiguiente, las consecuencias de contagiarte.